
Ursusagalamatofilia: A algunas personas les gusta vestir de felpa o hasta botargas y buscar otras personas similares para copular.
Parcialismo: A algunas personas les excita una parte del cuerpo específica, por ejemplo el pie de una mujer con tacones.
Agalmatofilia: La atracción por maniquíes es bastante común, esto incluye también la excitación erótica generada por estatuas y por la inmovilidad (lo que podría ser un sucedáneo de la violación).
Formicofilia: Este es el placer sexual derivado de tener insectos arrastrándose por el cuerpo, especialmente en los genitales.
Dacrofilia: personas que incrementan su excitación al lamer, untarse o hasta beber lagrimas.
Mecanofilia: (el mas loco de todos)
Como resultado de la sexualización de las máquinas, particularmente de los autos, que se ha generado en la publicidad, existen personas que no solo se ven excitadas por las máquinas —por tener sexo en un Corvette rojo— sino que tienen sexo con vehículos. Tal es el caso de Edward Smith, un hombre que dice haber tenido sexo con más de mil autos y uno que otro helicóptero.
No hay duda que la mecanofilia es uno de los fetiches que más futuro tiene con la llegada de los robots sexuales y demás máquinas de uso erótico.
Hierofilia: excitación sexual derivada por los objetos religiosos. Esto se asocia con la devoción religiosa llevada a su literalidad. Algunas personas fanáticas, por ejemplo, que suelen asegurar “pertenecerle a Cristo”, llevan esto a un extremo y gustan de usar cruces, Biblias u otros objetos en el acto sexual. Otras simplemente gustan de masturbarse con imágenes o figuras religiosas. Esta “hereje” parafilia es una consecuencia de la misma represión sexual que la religión ha implementado históricamente.
FUENTE: Pijama sur



